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TAG Heuer Formula 1 negra bisel verde, de 1987. Restaurado en nuestro taller.
Estos son los primeros relojes que llevaron el nombre TAG Heuer en la esfera. En junio de 1985 el grupo TAG —Techniques d'Avant Garde, del empresario Akram Ojjeh— compró la mayoría de Heuer, y el 1 de enero de 1986 la casa pasó a llamarse TAG Heuer. La Formula 1 salió ese mismo año: fue la colección que estrenó el nombre nuevo.
El grupo necesitaba una pieza accesible que hablara del mismo mundo que los cronógrafos de carrera de la casa, pero al alcance de cualquiera.
La diseñó Eddy Burgener, y su idea fue simple y rara a la vez: una caja de acero recubierta en fibra de vidrio, en colores que ningún relojero suizo se habría atrevido a poner —negro, blanco, rojo, azul, rosa—, con biseles verdes y amarillos y correas de plástico que se cortaban a medida.
Funcionó. Se fabricó con ese recubrimiento hasta 1993 y hoy es la Formula 1 que buscan los coleccionistas: la que se ve en las fotos de los boxes de finales de los ochenta.
TAG Heuer fue cronometrador oficial de la Fórmula 1 durante casi veinte años y patrocinador de McLaren en los años de Senna y Prost. El reloj se llamó como el campeonato y se vendía en los circuitos: era la manera de llevar puesto ese mundo sin ser piloto.